En un pequeño pueblo al norte de los Andes ecuatorianos, vivía Nina. Desde que era pequeña, Nina siempre había deseado ayudar a los demás y hacer del mundo un lugar mejor.
Un día mientras exploraba el bosque junto a José su padre, le enseñó sobre la importancia de ayudar a quienes más lo necesitan y cómo cada uno puede marcar la diferencia en el mundo.
Inspirada por las palabras de su padre, Nina Pakari decidió ayudar a su comunidad; con ayuda de sus padres, organizó un evento para poder recolectar alimentos, juguetes y ropa para los niños que necesitaban, también realizó una campaña para cuidar la naturaleza y ayudar a los animales.
Gracias a su familia y al pueblo, logró hacer un cambio y ser ejemplo para su comunidad.
Moraleja: Con amor y esfuerzo podemos llegar hacer un mundo mejor.
Victoria Amaya
(Estudiante de Comunicación)
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